18 octubre, 2018

DÍA DEL CÁNCER DE ,MAMA


Dia del Cáncer de mama, Va por todas esas luchadoras las que lo han conseguido y las que están en ello. Sois campeonas,
La imagen puede contener: una o varias personas

16 octubre, 2018

DIA MUNDIAL DE LA ALIMENTACIÓN

La maternidad y la paternidad marcan un antes y un después en la vida de todo ser humano. Desde el nacimiento de nuestro hijo, defendemos nuestras expectativas y nuestros deseos casi con ferocidad. Lo tenemos muy claro: queremos que duerman como creemos que deben dormir, queremos que se comporten como consideramos que deben comportarse y, por supuesto, queremos que coman cómo, cuándo y cuánto estimamos que deben comer. Luego, la realidad. Y es que, sobre todo en el tema de la alimentación, padres y madres nos pasamos los primeros años de crianza angustiados por la supervivencia de esos niños que tan injustamente etiquetamos de “malcomedores”, por lo poco que pensamos que comen o por los “nadas” que parecen servirles de sustento. Tanto nos preocupamos que es un motivo recurrente de consulta en nuestras citas con el pediatra. Pero la respuesta no está en el ambulatorio sino que, casi siempre, se halla en nuestras expectativas. Obligarles a comer lo que esperamos que coman no debería ser nunca una posibilidad razonable. Una situación muy común y que merece una mención en este Día Mundial de la Alimentación.

Por qué no hay que obligar nunca a comer a un niño

“No obligue a comer a su hijo. No le obligue jamás, por ningún método, en ninguna circunstancia, por ningún motivo”. En 1999, el pediatra Carlos González ya explicaba en Mi niño no me come por qué nunca hay que obligar a un niño a comer. El dietista-nutricionista Julio Basultoconfirmaba en Se me hace bola, publicado en 2013, que no existía justificación nutricional alguna para obligar. También insiste en ello a menudo en sus perfiles de redes sociales y lo reafirma al otro lado del teléfono a EL PAÍS: “Obligar a un niño a comer no es ético, ni educativo y es contraproducente. El objetivo no es que el niño coma sino que quiera comer, y que quiera comer saludable, y eso no se consigue con la coacción, con la presión, con la insistencia ni con premios y castigos. El niño es el único que sabe cuánto tiene que comer, eso no lo sabemos los nutricionistas, ni los médicos ni lo saben los padres. Solo lo sabe el cerebro del niño”.
Comparte su postura María Manera Bassols, dietista-nutricionista y autora de diversas publicaciones en torno a la alimentación infantil, quien destaca que en nuestro medio la preocupación debería ser que más del 40% de los niños y niñas tiene un problema de exceso de peso. También insiste en que obligar a comer a la fuerza, cuando se ha manifestado que no se desea o no se necesita, además de una falta de respeto hacia el niño, no es efectivo. “Habitualmente se insiste para que el niño coma más cantidad o con la voluntad de que aumente la variedad de alimentos que toma, o de que consuma determinados alimentos supuestamente saludables y que “hay que comer”. Si el niño no los quiere y le forzamos a que los coma, difícilmente los elegirá motu proprio en futuras ocasiones ya que precisamente forzar a comer suele provocar aversión y rechazo hacia los alimentos a los que se ha obligado a comer”, explica.
No obligue a comer a su hijo. No le obligue jamás, por ningún método, en ninguna circunstancia, por ningún motivo”
Recuerda Carlos Casabona, pediatra especializado en alimentación infantil, que la Academia Americana de Pediatría ya advertía a finales de los 70 en el Pediatric Nutrition Handbook, que el apetito del niño “es errático e impredecible”, y señala que no se debe forzar a comer en casa pero tampoco en el colegio. “Solo el niño sabe lo que necesita a través de un experimentadísimo mecanismo que lleva milenios funcionando a las mil maravillas: el hambre”.
Sobre las consecuencias de obligar a los niños a comer, María Vallejo Guardiola, psicóloga experta en obesidad y trastornos de la conducta alimentaria (TCA), explica que con esta acción alteramos la relación de los pequeños con la comida en el presente, pero también en el futuro, un hecho que influye también en la construcción del apego. “Si la acción de comer se fuerza, se altera su función natural. Un niño obligado a comer desconecta de su cuerpo, no disfruta de la experiencia y ven la hora de las comidas como algo aversivo. Además, el adulto que fuerza a comer no está siendo empático y perjudica el establecimiento de un apego seguro basado en la mutualidad. Un niño al que en su crianza se le ha forzado a comer tiene muchas más probabilidades de convertirse en un adulto con problemas con la comida”, cuenta. Detrás de pacientes con sobrepeso y obesidad, Vallejo ha observado que suele haber “historias de horas interminables en la mesa, donde nadie se levantaba sin el plato totalmente vacío”, algo que provoca desajustes como llegar a la edad adulta con problemas para parar de comer cuando ya se está saciado.

El soborno, la forma más habitual

Según la Academia Americana de Pediatría la forma más habitual que emplean los padres para obligar a sus hijos a comer es el soborno. Pero no es la única. En Se me hace bola, Basulto lo resume en ocho acciones: amenazas, chantaje emocional, hostilidad y despotismo, humillación, mentira, presión y/o coacción, terror, violencia y/o maltrato psicológico. Y pone ejemplos de frases como “Si no te lo comes, te llevaré al hospital y tendrán que dártelo por sonda”, “No te levantas de la mesa hasta que no te lo comas” o “Te tapo la nariz por tu bien, para que te lo tragues”.
Sobre esa acción precisamente, Gloria Colli, pediatra y autora de Tu lactancia de principio a fin, advierte que hay que tener en cuenta que obligar a comer no es solo tapar la nariz al niño y “meterle la cuchara cuando la abra para respirar”, también recurrir a frases aparentemente inocentes como “Si no comes, mamá se va a poner triste”, “Si te lo comes todo te pondrás grande y fuerte” o “Si no te comes la verdura no hay postre”. “Son recursos igualmente desafortunados porque implican además una manipulación emocional. Incluso recurrir al típico avioncito puede ser una forma de obligar si deja de ser un juego y una de las partes ya no lo encuentra divertido”, declara.
Si no te lo comes, te llevaré al hospital y tendrán que dártelo por sonda”, “No te levantas de la mesa hasta que no te lo comas”
Carlos Casabona añade otras maneras encubiertas como "teatritos", alabar las virtudes de lo que se ofrece para comer o el empleo de pantallas (móvil con vídeos o la tablet con dibujos animados). No obstante, también añade algo de optimismo: lo encuentra en los sistemas del Baby Led Weaning(BLW) o aprender a comer solo (ACS) que han llegado para quedarse. “Muchas madres jóvenes están muy bien informadas y adoptan este sistema que respeta los signos de saciedad del bebé”, dice.
Pero no solo el hogar se convierte en el escenario habitual de las presiones por la comida. Los comedores escolares también lo son. María Manera Bassols ha participado en diversas guías acerca del rol de los adultos en las comidas que comparten con niños. Hace un par de años la Agencia de Salud Pública de Catalunya publicaba el documento Acompañar las comidas de los niños. Consejos para comedores escolares y familias, que precisamente aborda este tema, tanto desde el ámbito escolar como del hogar. El texto surgía de la necesidad expresada desde el colectivo de comedores escolares (AMPAs, monitores y coordinadores de los comedores) sobre cómo posicionarse ante situaciones como la negativa a comer o a probar determinados alimentos. “El simple hecho de que se genere debate sobre cuál tiene que ser la actitud del adulto, que surjan dudas, que se pregunte a la administración que trabaja con los comedores cuál es su opinión y posicionamiento, que salga en los medios, etcétera, evidencia que algunas prácticas “tradicionales” de imposición, obligación o coerción están siendo cuestionadas”, plantea Manera.
Actualmente muchos comedores escolares están vinculados de forma directa a los proyectos pedagógicos de los centros, lo que fomenta la implicación, la participación y el aprendizaje de los niños con respecto a la alimentación. “Es verdad que un comedor colectivo es más difícil de gestionar que un hogar, y que hay determinadas prácticas, como el permitir que no se coma algo que no apetece, requiere de un trabajo coordinado y profundo con los adultos responsables del comedor y también con los niños y niñas; pero si existe la voluntad de trabajar desde esta mirada, la experiencia de muchos comedores nos dice que es posible acompañar las comidas de los niños desde este prisma”, explica María Manera.

Los niños que no comen

La alimentación es una de las mayores preocupaciones de los padres durante los tres primeros años de vida de sus hijos. Lo ve Carlos Casabona en su consulta, a la que acuden padres preocupados no solo por la cantidad sino también por el qué y cuándo dar de comer a sus hijos. “El entorno ha cambiado de manera espectacular y lo que dábamos antes con cuatro meses, ahora no se recomienda hasta los seis o siete meses. Lo que antes recomendábamos a los doce meses, ahora decimos que se puede ofertar a los seis. Esto desorienta bastante a muchas familias, pero procuramos dar los consejos nutricionales más actuales y siempre en relación con la evidencia científica que exista, por encima de intereses comerciales que siempre han estado presentes. Lo que sucede es que ahora estamos más atentos y la información corre más deprisa”, cuenta Casabona.
Considera “paradójico” el pediatra que nos preocupemos porque los niños de entre dos y cuatro años coman "poco" en la época de la humanidad en la que más sobrepeso y obesidad infantil hay: “Estamos "fabricando" los que serán adultos con obesidad, con todas las repercusiones que esto conlleva”. Insiste Casabona en que los padres “no deben preocuparse por lo que come su hijo, sino por si es feliz, corre y juega, sin coger excesivas enfermedades o cogerlas banales”, ya que no existe la desnutrición en España sino “malnutrición por exceso y por mala alimentación con calorías vacías y consumo exagerado de bollería”. No obstante, también añade que hay ocasiones en las que el pediatra deberá estudiar casos puntuales en los que haya síntomas asociados a la verdadera falta de apetito como apatía, debilidad, palidez o diarreas.
La alimentación es una de las mayores preocupaciones de los padres durante los tres primeros años de vida de sus hijos.
Gloria Colli considera que la preocupación por la alimentación de los niños es inherente a la maternidad y a la paternidad: “Siempre hay algo que nos preocupa. Si no toma suficiente leche o si toma demasiada, si come poca verdura, si no prueba la fruta, si no conseguimos que coma más sano... Y es bueno que los padres se preocupen, porque conseguimos que se informen y que se impliquen en la tarea de hacer que toda la familia haga una dieta más saludable, pero hay que tener cuidado de que no se transforme en una obsesión que les impida disfrutar de agradables momentos en torno a la comida”.
¿Qué hacer para que la hora de la comida sea un momento agradable? Colli recomienda que lo primero que debemos hacer es apagar la televisión y así aprovechar ese tiempo para charlar en familia, evitando que el tema central sea la comida. “De la comida solo se habla para felicitar al cocinero. Si a tu hijo no le gusta la verdura, por más que tú le digas 20 veces que está muy rica, seguirá sin gustarle. Si queremos que la comida sea un momento agradable, evitemos situaciones conflictivas. Y demos ejemplo. Los niños aprenden por imitación por lo que si nosotros comemos bien, al final ellos también lo harán”.
Y cuando un niño no quiere comer, ¿qué podemos hacer? Responde María Manera Bassols que debemos respetarle, igual que haríamos con una persona adulta. “Las señales de autorregulación de hambre y saciedad son innatas y, en los niños sanos son efectivas a la hora de cubrir sus requerimientos energéticos y nutricionales. En nuestro entorno, con una disponibilidad abundante de alimentos a cualquier hora y en cualquier sitio, no existe justificación nutricional para forzar a comer a alguien que no tiene hambre o no quiere comer”, concluye.
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12 octubre, 2018

COPILE ESTARÁ EN HELIODORO SOLIDARIO MES DE ENERO

Segunda temporada de ‘Heliodoro Solidario’

A comienzos de semana, la sala de prensa del #HRL acogió la reunión de bienvenida del proyecto del CD Tenerife a través de la Fundación Canaria CD Tenerife y del área social de la entidad que preside Miguel Concepción

05 octubre, 2018

CHARLA CON OTRAS ASOCIACIONES

Proyecto ConRed Santa Cruz de Tenerife - Red Para la Convivencia Ciudadana
ntes de cuatro de nuestras entidades interculturales: la Asociación Cultural Gitana Karipen, representada por José Carmona Carmona, la Asociación Cultural Chilenos en Canarias en la voz de Cristian Alfaro Corrales, la Asociación Cultural Reyes Achachi con José Luis Choque Conde Y la Asociación Comunitaria de Filipinas ASCODEF presentada por Margie Ballad Patulay.

23 julio, 2018

La demanda de adopción en el Sudeste Asiático es tal que se ha convertido en una lucrativa industria, hasta el punto de que las mafias han creado sistemas para 'producir' bebés en serie

Si alguien quiere comprar un bebé en Malasia hoy, basta con una simple búsqueda en grupos de Facebook. En ellos, los traficantes de personas exponen, como si de un catálogo se tratara, a madres embarazadas para encontrar a familias compradoras. “No es algo que veas todos los días, pero si compartes en Facebook que quieres un bebé, vas a tener a gente contactándote muy rápido”, explica Ananti Raj, directora de operaciones de la ONG por los derechos de la infancia Yayasan Chow Kit.
Los precios varían en función del tono de piel y la raza de la madre y el género del bebé que esperan: “Los niños cuestan más dinero que las niñas”, explica Aegile Fernandez, codirectora de la ONG por los derechos de las mujeres Tenaganita. “Actualmente, la mayor demanda es de bebés racialmente mixtos porque se consideran más guapos y porque al haber muchos matrimonios mixtos en Malasia, los pueden hacer pasar como sus hijos biológicos”.
“Tradicionalmente, ha existido la costumbre de que madres que no podían hacerse cargo de sus hijos, los dieran a otra familia por algo de dinero. Ahora se ha convertido en una industria muy lucrativa, los traficantes han visto esta demanda de bebés y la han aprovechado”, cuenta Fernandez. Las familias compradoras llegan a pagar hasta 7.000 euros por bebé, a lo que hay que sumar los gastos médicos del parto (unos 500 euros) y la falsificación del certificado de nacimiento (unos 1.400 euros).

22 julio, 2018

1 laopinion.es » Sociedad 0 Entrevista | Eduardo Barca "La adopción es un reto; hay que ser capaz de darle al niño lo que necesita"

Eduardo Barca. 
La adopción es un proceso de incertidumbre para los niños acogidos, y también para los padres, que se enfrentan muchas veces a largos y costosos trámites para finalizar con éxito su proyecto de familia. El psicoterapeuta Eduardo Barca habla sobre los miedos y las ilusiones de la adopción. "A partir de los 4 o 5 años, tienen más riesgos de presentar trastornos conductuales, y los mayores más", afirma Barca, quien pertenece a la organización gallega Manaia para la acogida y la adopción.
Muchos psicólogos hablan de un desajuste entre las expectativas de la adopción y la realidad, ¿hay todavía muchos mitos en torno al proceso?
Ya hay menos de lo que hubo, sobre todo en comparación con el total desconocimiento de los primeros años del 2000. Hasta 2006, no se empezaron a investigar las consecuencias de que un niño estuviera desnutrido o de que hubiera estado tres años en un orfanato. Ahora ya se ha desmitificado mucho eso que había antes de que con amor todo se cura.
También hace falta ayuda psicológica.
Sí. No todos los chicos la necesitan, pero cuando hay una serie de indicadores de haber sufrido experiencias como el maltrato, vas a necesitar ese acompañamiento. La forma de crecer y de madurar del chico va a ser muy distinta al ritmo que tendría cualquier otro. Ver que un niño de trece años estalla como uno de seis y que está una hora en crisis, descoloca bastante a los padres.
¿Cómo deben hacer frente a la adopción?
Algo que les ayudaría mucho son cosas como las que hace la organización Manaia, que es poner en contacto a padres entre ellos para que puedan compartir experiencias. A veces te quedas con el libro de cabecera, pero el libro no va a tener nada que ver con los pasos por los que va a pasar el chico si es complicado. Yo suelo decir a los padres que el manual con el que hemos crecido la mayoría no suele ser el mejor. Ponernos serios, enfadarnos, gritar... Todo lo que tiene que ver con esa experiencia de maltrato les puede hacer perder el control debido a su pasado. También son hipersensibles al rechazo. Muchos, al menor comentario, entran en pánico porque piensan que los van a devolver.
¿Se prepara a los niños para la transición?
Eso sería lo ideal, que el niño supiera a qué atenerse, cuál va a ser el recorrido que va a hacer una vez salga del orfanato. Pero algunos no tienen ni idea. Recuerdo que alguno pensaba que eran una especie de vacaciones, y después de llevar varias semanas preguntaba cuándo iba a volver a su país. Cualquier servicio de menores debería explicarles, claramente, qué va a pasar, pero no se hace. Con los padres se hace muy poco también. Hacen un curso, quizás, pero es una formación muy genérica, que no explica la parte más complicada.
¿Cuál es?
Sin duda cuando llegan a la adolescencia. Puede haber chicos que fueron bien en las distintas etapas de la infancia, pero la adolescencia es cuando suele salir todo. Es una fase compleja en sí, y a eso se suman todas esas circunstancias que puedan estar detrás.
¿Es clave la edad en el proceso de adopción?
Es uno de los pronósticos de su buen devenir. A partir de los cuatro o cinco años, los niños tienen más riesgos de presentar trastornos conductuales, y los mayores muchos más. Eso lo explica el efecto acumulativo de las vivencias. Son chicos que pueden vivir diez años en situaciones muy dañinas, y eso cuanto más tiempo pase, y más temprano pase, la capacidad de recuperarse es menor.
Habla de los problemas conductuales como un hecho en los niños adoptados, ¿es habitual?
Es habitual cuando hay estas situaciones. Yo me dedico a trabajar con muchos de esos niños, y el 85% suelen tener problemas conductuales, pero no suele ser lo habitual en la adopción. Pueden tener en mayor o menor grado ese desajuste, pero si no han vivido esas situaciones suelen ser capaces de ajustar su conducta a la familia y tener normal desarrollo.
¿Cómo vive un niño el proceso de adopción?
Es un proceso de adaptación que a veces parece que no influye, porque son pequeños, pero el salto es tremendo. Sobre todo, cuanto más culturalmente distinto sea el lugar del que vienen y al que llegan. Pero como siempre, suele ir unido a esa situación de desprotección, suele haber una receptividad, porque aprecian el cuidado que a lo mejor no tuvieron. Yo creo que el mayor choque es el emocional, porque a veces con lo que han vivido se construyen un tipo de personalidad que es muy defensiva para no volver a sufrir, desconfían.
A las familias también les afecta la incertidumbre del proceso.
Sí. Yo recuerdo a familias que hablaban de tiempos de adopción que podían ser de 6 u 8 años. Eso a nivel de estabilidad personal no es fácil, porque la vida en ese tiempo da muchas vueltas. Para algunos es una experiencia mala, sobre todo si te enfrentas tú solo al proceso burocrático del país. Solo con el tema de viajes, billetes, el proceso completo debe andar entre los 10.000 y los 30.000 euros.
Para adoptar en lugares como Rusia, Etiopía o China se dieron en España muchas facilidades hace unos años, pero los niños llegaron rodeados de irregularidades que acabaron siendo problemáticas.
Antes había muy poca transparencia, pero ahora se sabe más y se está exigiendo que se certifique mejor el proceso adoptivo. Pero claro, hacia los 17 o 18 años que las adopciones nacionales no estaban por delante de las internacionales, pero este año han vuelto otra vez. Además de la crisis, influye cuánto se conoce de todo eso. También está detrás ese mayor conocimiento de lo que implica el tener un niño adoptado. La adopción es un reto, tienes que estar preparado para darle al niño lo que necesita.
¿Y hay edad para decirle a un niño que es adoptado?

Es más difícil cuidar ese proceso cuando hay situación de negligencia y maltrato pero, si no, desde que llegan. Se recomienda que eso ya esté presente desde bien pequeños. Hay quien tiene fotos de su familia que les hicieron cuando fueron, y les enseñan imágenes de los padres biológicos y los adoptivos. Algunos chicos preferirían no afrontar el tema de la adopción, pero cuanto más real seas mejor le irá y no tendrá en la adolescencia esas crisis de identidad. Si no se va con la verdad por delante, después el shock es mucho mayor.

19 julio, 2018

LISTA DE ESPERA PARA ADOPTAR EN ESPAÑA ETERNAS

"Las listas de espera son eternas. Actualmente, se calcula que hay 50.000 padres en España esperando para adoptar a un menor. La mayoría se quedarán sin poder tener un hijo adoptivo. No hay tantos niños que sean adoptables, ni en España ni en el extranjero", declara Benedicto García a Libre Mercado. Es el coordinador general de la Federación de Asociaciones de Adopciones en España y sabe muy bien de lo que habla.
Siempre se han criticado las enormes trabas burocráticas para poder pasar el filtro de padres perfectos de cara a una adopción. La mayoría de las quejas iban dirigidas hacia las Administraciones Públicas y su lentitud en la resolución de las adopciones. Sin embargo, y contra todo pronóstico, García desmonta esta "leyenda urbana" sobre la problemática de las adopciones en nuestro país. Revela cuáles son los verdaderos motivos que llevan a la desesperación a padres que se ven inmersos en este complejo proceso.

"Los niños desnutridos no son adoptables"

El planteamiento popular es el siguiente: si hay tantos niños en el mundo desnutridos y con problemas de salud, ¿cómo es posible que sea tan sumamente complicado acceder a una adopción?, ¿acaso los padres en cuestión no cumplen con todos los requisitos legales? García responde: "Porque no son niños adoptables. Estos menores tienen madres que, a pesar de que se encuentran en países subdesarrollados y con carencias nutritivas obvias, no quieren separarse de sus hijos y darlos a unos desconocidos". Esta es una de las razones que el coordinador de las Asociaciones de Padres con hijos adoptados da para explicar la actual situación, pero también existen otros motivos de peso.
"El desarrollo económico de países como Rusia o China ha provocado que baje el número de menores dados en adopción por sus padres biológicos", aclara.Según los datos del Ministerio de Sanidad y Asuntos Socialesen 2016 se realizaron 567 adopciones, frente a las 1.669 del año 2012. Y el dato sigue a la baja. "Nos encontramos ahora con un gran problema en la salud de los menores adoptables. Antes las madres los daban en adopción por cuestiones económicas, pero ahora los países del Este, por ejemplo, han aumentado en su poder adquisitivo. Los niños que se dan en adopción son por causas de salud de la madre o el padre", confirma el coordinador.
¿Qué quiere decir esto? Pues siguiendo con el ejemplo de Rusia y los países del Este, muchos niños vendrían con el Síndrome de Alcoholismo Fetal (SAF). Sus padres biológicos son alcohólicos. "Estamos teniendo muchísimos problemas con los menores procedentes de Rusia, en su mayoría, porque tienen problemas de salud mental y desarrollan adicción al alcohol debido al SAF que han heredado de sus padres. Es realmente dramático", comenta García. Y agrega: "Otros vienen con cardiopatías o esquizofrenia, depresión y bipolaridad heredados genéticamente de padres que están inhabilitados para educar a un hijo".
China, al igual que Rusia, es otro de los países líderes en menores adoptables, pero también el impulso económico de los últimos años, gracias a la apertura al mercado global, ha hecho que los padres biológicos no necesiten dar a sus hijos en adopciones. En 2016, tan solo se adoptaron 286 menores procedentes del gigante asiático por españoles. Los requisitos que piden las instituciones chinas son muy elevados, llegando a exigir hasta "el índice de masa corporal de los futuros padres".
Llama especialmente la atención que, según publican los Consulados españoles en el extranjero, el número de menores adoptados en todo el continente africano sea solo de 44 en 2016. "Esto es debido, por un lado, a que los países africanos no tienen desarrolladas instituciones para que se pueda adoptar menores con total legalidad y, por otro, a que las madres no tienen costumbre de separarse de su familia y entregar a los niños a completos desconocidos por muchas garantías que se les de", reafirma García.
En este sentido, se realizarían adopciones fraudulentas, como es el caso de Etiopía. Según la Federación de Asociaciones de Padres Adoptantes, este país africano se acaba de cerrar porque sus administraciones engañaban a las madres. Parece ser que los niños venían engañados pensando que volverían a sus países de origen y que no estaban siendo adoptados, sino "ayudados puntualmente".
Las adopciones de niños extranjeros son muy caras. El coste total puede ir desde los 13.000 a 16.000 euros, dependiendo del país. Otra opción son las adopciones nacionales, ya que son totalmente gratuitas, pero el riesgo a que el niño sea reclamado de nuevo por la madre es muy elevado y puede suponer una auténtica tragedia para los padres.
El sistema de adopciones español contempla un estricto proceso de preadopción que va hasta los tres años "de prueba". En ese tiempo, la madre biólogica, si se rehabilita o se reinserta, "puede volver a reclamar a su hijo, dando lugar a situaciones muy desagradables y traumáticas para los padres que adoptaron", continúa García.

18 julio, 2018

SON HIJOS Y PUNTO , NO HAY QUE DECIR HIJOS ADOPTADOS

¿ créeis que es asi? Pedimos muchas veces que se reconozca la parte especial de nuestros hijos, pero no los estamos etiquetando muchas veces? ¿ cómo nos sentiríamos si detrás de nuestro nombre vendría un resumen de nuestra vida? No se trata de la misma manera a los hijos concebidos por fecundación in vitro o por maternidad asistida..

16 julio, 2018

Una responsable de adopciones en Francia dice que los gais solo deberían adoptar “niños atípicos

Las declaraciones de una responsable del servicio de adopciones del departamento francés Seine-Maritime, en el noroeste de Francia, reconociendo que no tratan de igual manera las solicitudes de parejas hetero y homosexuales van a llegar a la justicia. Una asociación homoparental ha presentado este martes una demanda contra la funcionaria que afirmó que las parejas gais no son prioritarias cuando eligen a padres adoptivos y que se les debería dejar adoptar solo a “niños atípicos”, es decir, o mayores o con discapacidades que dificultan su acogida en otros hogares.

15 julio, 2018

FANTASMAS EN ADOPCION

Entendemos por fantasmas aquellas creencias, actitudes, comportamientos, pensamientos emociones y sensaciones que operan en nuestro interior sin que nos demos cuenta de ello.
Para todos los que transitamos por el mundo de la adopción, es sabido que muchos niños adoptados tienen dificultades en varios ámbitos del desarrollo. Las secuelas que dejan el abandono y el maltrato son evidentes: problemas de comportamiento, dificultades en el aprendizaje, en las relaciones sociales, etc. Pero los niños adoptados son niños que, como los demás, viven en un entorno familiar que les transmite valores, les educa y les quiere. En este entorno, sus padres adoptivos también están sujetos a lo que han aprendido de pequeños con sus propios padres, han aprendido a expresar el cariño de determinada manera, han aprendido un tipo de comunicación que puede ser explícita o implícita; en definitiva, también se ven influenciados a la hora de transmitir sus valores y comportamientos.
Este aprendizaje de los valores pasa de padres a hijos, y cuando estos se convierten en familia, recurrirán a ellos para educar y criar a sus hijos. Los padres adoptivos, como todos, tienen sus propios fantasmas a la hora de relacionarse con sus hijos, pero en dicha relación tienen más dificultades porque los niños adoptados son mucho más sensibles y vulnerables que los que no lo son.

GESTIONAN ADOPCIÓN DE LAS NIÑAS DE LA ,MADRE ASESINADA POR NEGARSE FAMILIA MATERNA

Lepe (Huelva), 9 jul (EFE).- La delegación de Igualdad de la Junta de Andalucía en Huelva gestionará la adopción de las dos hijas, de 2 y 5 años, de Cristina M., la joven rumana de 24 años asesinada en Lepe (Huelva) el pasado sábado supuestamente por su expareja, tras la renuncia de su familia materna a hacerse cargo de las niñas.
La presidenta de la Asociación de Rumanos de la Costa Occidental de Huelva (ARCOH), Mihaela Ciliciu, ha dicho a Efe que la familia de la madre de las menores, de nacionalidad rumana, "no está en una buena situación económica como para hacerse cargo de las niñas”, de modo que la Junta, que se encarga de ellas desde el pasado sábado, buscará una familia.
Será así una vez que se ha descartado también que se haga cargo de las menores algún familiar del padre, detenido como presunto autor del asesinato.
Las niñas se encuentran en un centro de acogida de menores en situación de desamparo, gestionado por una entidad con un convenio con la Junta, atendidas por un equipo formado por profesionales como cuidadores, trabajadores sociales y psicólogos.
El trabajo, según fuentes de Igualdad, se centra en que las menores noten lo menos posible lo que está sucediendo en torno a ellas, manteniéndolas ocupadas con actividades durante buena parte del día.
De forma paralela, se ha comenzado a gestionar la acogida temporal de las menores en una familia, con la prioridad de que se trate de un núcleo familiar que acoja a las dos niñas, para que no se separen.
Se trabaja con la posibilidad de una acogida temporal que podría traducirse en la adopción permanente, con lo que se busca un perfil de familia con recursos económicos y sociales suficientes para que termine todo el proceso en el mismo hogar.

INVESTIGAN 6 CASOS DE ADOPCIÓN ILEGAL POR INTERNET

La fiscalía de Guatemala realizó este jueves operativos en tres departamentos del país para buscar información de seis posibles casos de adopción ilegal de menores por medio de internet y rescató a una supuesta víctima, informó la entidad judicial.
Los allanamientos, apoyados por la policía, se realizaron en inmuebles de los departamentos de Guatemala (centro), San Marcos y Chimaltenango (oeste), dijo a periodistas Julia Barrera, portavoz de la fiscalía.
Durante los operativos fue rescatada una niña en Chimaltenago "quien presuntamente fue adoptada de manera irregular", indicó Barrera sin aportar mayores detalles del caso.
La funcionaria señaló que la investigación inició en abril de 2017 por un foro de la página de internet 'www.deguate.com', supuestamente usado para acordar adopciones ilícitas.
"La Fiscalía contra la Trata de Personas logró establecer seis casos en donde presuntamente se habrían concretado las adopciones irregulares utilizando ese esp